El documental relata la evolución del ex juez Juan Guzmán desde que le es asignado el caso Pinochet. Pese al tema, sus creadores no lo describen como un film político sino como una muestra de la evolución humana del juez Guzmán, quien permitió ser filmado durante tres años para la realización del film.
“Quisimos abordar una mirada más íntima, más humana y personal. Mucho se ha escrito y filmado de las violaciones a los derechos humanos en chile. La diferencia está en lo que vamos madurando e internalizando de acuerdo a los principios de cada persona. El Juez Guzmán, no pudo mantenerse ajeno a la verdad que fue conociendo, y provocó en él tal consternación, que “abrió los ojos de su alma” Y eso es lo que el documental aborda”, señala Patricio Lanfranco



Apuesto que no muestran cuando este juez, luego de procesar a Pinochet, se juntaba públicamente con los familiares de los terroristas muertos y recibía las felicitaciones con la cara llena de risa. Luego se retiró y confesó que era un socialista de corazón. Sin embargo, Pinochet NUNCA recibió ninguna condena en su contra. Lo que digan los demás se lo llevará el viento.