
Mario Picazo ha viajado al corazón de Siberia para grabar lo que será la primera entrega de su nuevo programa. Un espacio donde descubriremos los lugares con los climas más extremos.
El meteorólogo trabajara junto al realizador Oriol Gispert, y abandonará puntualmente los platos de la cadena en la que trabaja.
Picazo a viajado a Oymyakon, un pueblo pequeño que situado en la República de Saja, y que en 1926 registro la temperatura más baja de la historia: 71.2º bajo cero. Aunque esta temperatura no se ha vuelto a repetir, lo habitual es que en invierno no se superen los 65º bajo cero.
En este nuevo espacio veremos como la gente se adapta a las condiciones meteorológicas más extremas.



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