En invierno de 1944, un ciudadano italiano se hace pasar por cónsul español en la Hungría ocupada por los nazis para salvar a miles de judíos. Esa fue la historia real protagonizada por Giorgio Perlasca, un empleado en negocios de importación y exportación de carnes y excombatiente de la guerra civil española, que en el 2002 saltó a la pequeña pantalla. TV-3 estrena esta noche dicho telefilme, El cònsol Perlasca, una producción dirigida por Alberto Negrín (El último Corleone) en la que participaron Italia, Hungría, Francia y Suecia.
La película, que cuenta con una banda sonora a cargo de Ennio Morricone (La misión, Los intocables de Elliot Ness), está basada en la novela de Enrico Deaglio La banalità del bene (La banalidad del bien). Luza Zingaretti (El comisario Montalbano, Jesús) da vida a Perlasca. Este se enamora de una judía, madre de un niño, que es capturada por los nazis. Haciéndose valer de su salvoconducto español, colabora con el embajador de España en Hungría, al que suplanta cuando aquel es trasladado a Suiza. Perlasca consigue que la legación continúe abierta con la finalidad de dar protección a los judíos allí refugiados. Pero el asedio de los alemanes es cada vez más angustioso y el supuesto cónsul –que responderá al nombre de Jorge– se implica tanto en esa labor humanitaria que llegará a poner en peligro su propia vida.
NUMEROSAS DISTINCIONES
El telefilme –en el que también intervienen Amanda Sandrelli, Franco Castellano, Jér“me Anger y Marco Bonini, entre otros– finaliza con la entrada del Ejército Rojo en Budapest. Perlasca solo se llevó la gratitud de los que sobrevivieron en el gueto y cayó en el olvido una vez finalizada la guerra. En la década de los 80, la heroicidad de este Schindler italiano salió de nuevo a la luz y Perlasca recibió numerosas distinciones de Israel, Italia, Hungría y Estados Unidos.



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